Carlos Julio Peñaloza: “El pescuezo no retoña”

Carlos Julio Peñaloza: “El pescuezo no retoña”

El lunes 20 de enero de 1958 un grupo de oficiales superiores de las FAN agrupados en la resistencia clandestina contra el dictador Marcos Pérez Jiménez se reunieron furtivamente con miembros de la Junta Patriótica para pedir que llamaran a un paro nacional para crear las condiciones necesarias para un inminente alzamiento que ocurriría dos días más tarde.

Para ese momento los comunistas habían infiltrado al sector castrense y tenían un grupo de subtenientes y guardia marinas organizándose para tomar el poder dirigidos por Douglas Bravo, el jefe de los grupos de choque marxistas que controlaban una unidad de la Infantería de Marina en la Guaira y planeaban detener a sus jefes en las guarniciones de Caracas.

El día siguiente Enrique Aristeguieta Gramcko convocó en nombre de la Junta Patriótica a un paro nacional. El paro fue exitoso y en apenas dos días el régimen empezó a tambalearse. Ante la posibilidad de ser detenidos por la Seguridad Nacional los oficiales demócratas decidieron lanzar el golpe la noche del 22 de enero de 1958.





Al caer la tarde el 22 de enero los cadetes de la Escuela Militar y la unidad de infantería de Marina acantonada en La Guaira se insurreccionaron. A partir de ese momento el dictador empezó a llamar a los cuarteles y se encontró que la mayoría de los jefes estaban en su contra y cerca de medianoche decidió huir.

Esa noche el grupo de oficiales institucionalistas reunidos en la Academia Militar seleccionó como presidente de la futura el oficial más antiguo en servicio y se dirigieron a Miraflores. Para entonces ya era cadete de primer año y los vi emocionado salir rumbo al palacio de gobierno para restituir la democracia.

Poco antes de la llegada de los insurrectos a Miraflores, el general Luis Felipe Llovera Páez, quien se graduó en 1932 con Pérez Jiménez y era Ministro de Comunicaciones estaba con Pérez y al enterarse que el poder estaba a punto de caer en manos de los rebeldes, aconsejó al dictador “Marcos Evangelista vámonos porque el pescuezo no retoña”.

El dictador no lo pensó dos veces y siguió su consejo y partiendo en volandas para la Carlota y raudamente abordó “La vaca sagrada” rumbo a la República Dominicana. Minutos más tarde arribó Larrazábal al frente de los alzados tomando el poder sin derramamiento de sangre. Minutos después llegaron a Miraflores los grupos de choque comunistas liderados por Douglas Bravo pero al darse cuenta de que el lugar estaba en manos de los militares de la resistencia se retiró en silencio tras dar instrucciones a la unidad de la infantería de Marina en La Guaira que avanzaba hacia Caracas para apoyarlos, que se devolviera a su base.

Si en 1958 bastaron dos días para que el pueblo hastiado de dictadura y sediento de democracia acatará masivamente el llamado al paro nacional que condujo a la caída del dictador, ahora con los avances de la tecnología de comunicaciones, las modernas redes sociales y el pueblo desbordando la calle en pro de la libertad tras su heroína, será más fácil aún lograr ese propósito.

Las Fuerzas Armadas tienen una oportunidad de oro para reverdecer sus marchitos laureles en caso de que el monstruoso dictador cometa otro fraude el próximo domingo 28 de julio celebrando desvergonzadamente el 70 aniversario del nacimiento del traidor Hugo Chávez quien inició el malhadado proceso que convirtió a Venezuela de ser el país más rico al país más pobre después de Haití, mientras engrosaban obscenamente sus cuentas bancarias en paraísos fiscales, en vez de celebrar esos redentores comicios en la fecha de nacimiento del Libertador.

Para participar en el paro basta con quedarse en su casa sin hacer nada ni exponer su vida y evitar derramamiento de sangre. La historia ha demostrado que la resistencia pacífica, es un arma mortífera contra la dictadura y el dictador comunista Maduro no será una excepción.

El bloqueo de internet por esos días ordenado por los bandoleros en el poder no impedirá comunicarnos. ¡Sigan las instrucciones que circulan en las redes sociales, tenga a mano, alimentos, agua y baterías cargadas y prepárense a resistir!

“Por ahora” aconsejo al usurpador colombiano y sus secuaces como hizo el general Llovera con Pérez Jiménez: “¡Váyase, porque el pescuezo no retoña, pero la democracia si!”. Estoy seguro que este fin de semana La democracia retornará a Miraflores con su frente erguida. Sigamos las órdenes de Bolívar:

¡Vacilar es perdernos!