Las autoridades, comenzando por el ministro Nelson Merentes, hay que reconocerlo, han sido honestas y han admitido los errores que se cometieron, por ejemplo con el Sitme, cuyo esquema no sirvió de mucho y al final, según dijeron desde el propio Ejecutivo, empresas de maletín terminaron quedándose con 20 mil millones de dólares. Desde el Gobierno se había hablado de la “flexibilización” del esquema cambiario, lo cual aún no se concreta, porque lo ideal sería, incluso, que ese control desaparezca. Se aseguró también que con el Sicad mejoraría la asignación, pero las subastas no han terminado con la demanda.
Hasta el momento solamente dos subastas se han hecho y el monto presentado no ha sido suficiente.
En la economía nacional hay demasiadas urgencias y un esquema limitado no es suficiente para abastecer el mercado de divisas que necesita el sector empresarial.
Según el BCV, en las subastas solo 1.085 empresas, es decir 54,8%, obtuvieron dólares. El resto, bien gracias y a la espera de que Cadivi mejore la asignación.
Mientras tanto, el abastecimiento sigue en franco aumento. Puntualmente, algunos días de la quincena o del mes, hay supermercados
que pueden vender harina de maíz, azúcar, leche en polvo, mantequilla y aceite, además de pollo o carne. Pero son más los días en que los anaqueles de los abastos no hay esos productos y el vía crisis de los consumidores es cada vez peor.